Aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaahhh

Y me apetece gritar hasta sentir agujetas en las cuerdas vocales. Porque ya, se acabó, el vaso se desbordó. Si hace falta me bajo en marcha, pero en este tren con rumbo a la nada no puedo seguir montada. He dicho.

Comentarios

Entradas populares de este blog

En vez de enemigos, haya paz

¿Y si..?