sábado, 5 de febrero de 2011

Todos nacemos, vivimos y morimos solos. Cualquiera podría contradecirme, pero por favor ¿ quién no ha llorado solo alguna vez?, gente a nuestro alrededor va rotando y de cada una de ellas nos llevamos algo que luego lima nuestro carácter para bien o para mal cualquier persona, tanto buena como mala nos influye psicológicamente. La presencia de personas en nuestro alrededor no es más que eso, gente. Nadie nos acompaña a la hora de salir del vientre de nuestra madre tras haber estado formándonos unos nueve meses, nadie nos acompaña en el momento de nuestro primer beso, lo hacemos nosotros solos. Nadie nos acompaña cuando vivimos la muerte de nuestros padres. Nadie nos acompaña cuando perdemos a un buen amigo. Nadie estará ahí junto a nosotros en el momento en que muramos. Nos iremos solos como llegamos a esta efímera e inabarcable vida. Y nos convertiremos en polvo, como lo que éramos.


Noté al incorporarme que no estaba bien, en absoluto.Que en cualquier momento me podía caer y darme un mal golpe.

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