miércoles, 9 de febrero de 2011

Hace tiempo aprendí que todo depende de los colores que uses para pintar tu vida. Que si quieres verlo todo negro, todo será negro y que si eliges una gama neutra, las cosas no te afectarán demasiado. Por eso, cada vez que estoy jodida, me tiño el pelo de rojo, porque necesito pasión, vitalidad, alegría y cambio, sobre todo eso, cambio.

Sí, por mucho que quiera disimular, siempre he sido y seré una patosa. Pero es parte de mi encanto.

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